En las calles huecas
No resuena el eco de los extraños.
Ni en las camas vacías
Se huelen aún los besos de siempre.
No sé por qué, ni nunca sé si sabré
Por qué con cada paso que damos
Nos alzamos un poco más
Hacia la cima, mientras
El aire sobre nosotros
Pesa un poco más
Con cada paso
Y aún no sé
Por qué
No
Irse de esta montaña sin vistas al mar.
Y romper con la estructura.
Por qué hacer caso a los carteles
A los gritos de esta casa en ruinas
Y no dar la vuelta e ir a buscar
El pasado que nunca tuvimos
En vez del futuro y la muerte.
Porque al fin y al cabo,
Qué somos, si no ruinas.
Polvo
Y arena
Y cortinas de humo.
Y reflexiones a las dos de la madrugada
Sin respuesta
Ni necesidad de ella.
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