La primera vez que me miraste
Me dije que nunca te escribiría un poema.
Que ya le había contado
Demasiadas historias a esas pupilas.
Que ya me había perdido
Demasiadas veces en ese mar.
Y no quería volver a cruzar en rojo.
Me pasé una noche
Acariciando tu retrato a suaves trazos
Y aún tú no estás aquí.
Supongo que la culpa es mía
De no tomar la decisión correcta
En el abrazo de despedida.
Sé que aún nadie me escucha
Y ya nadie me recita amores de vuelta
Sin embargo aquí estoy.
Degollándome los sentimientos
Sangrando la pasión
Esta obra teatral que aún no termina
Que no sabe cómo empezar
Sin la actriz principal
Se arremolina entre mis mounstruos
Y me hace tirar la botella
En algún oscuro bar.
En silencio.
Contando las pisadas de la gente
Qué sabe que me doy igual
Y que no me entiendo.
Que aún no he visto que
La carretera de mi vida
Es una lúgubre espiral
Con charcos de dolor
En todos los cuadrantes.
Y no sé salir por la tangente.
Supongo que esto es
Lo que se llama un "nosotros"
Del que no sé cómo hablar,
Y podría resumir en dos tardes.
Dos copas, dos velas y dos besos.
Uno a cada lado, por desgracia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario