16 de diciembre de 2015

Quemaduras

Eras como esa odisea
Que nunca me atreví a terminar.
O esos poemas que
No sé a quién escribo,
Pero que seguro te gustarían.

No sé. Eras la mecha
Entre las cortinas
Jugando a revolverse
Y huyendo de mi
Por querer estar conmigo.

Y yo ya no supe con quién jugaba
Si contigo o con tus entrañas.

Pero dicen que pegué fuerte.

Siempre me dijeron
Que apostarlo todo
Era una gran forma
De despedirse de ti mismo.

Y eso hice. Y dejé atrás a un yo
Que no terminaba de seducirme.
Y ahí se quedó, en tus labios.
Me dejó algo más libre.

Y más triste tal vez.
Pero las paredes aguadas
En lágrimas de desamor
Nunca fueron el mejor ibuprofeno.

Y me arrepiento.
De no haber podido darte
Otro tipo de remedio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario