Te vas convirtiendo en humo
Y algo en mi quiere seguirte dibujando.
Tus pupilas se han distorsionado
En un esperpéntico agujero negro
Que absorbe tu antigua luz
Y te deja lejana e inacabada.
No sé trazarte los rasgos
Te encuentro oscura y arremolinada
Y ya no entiendo tu arte,
Pero no quiero soltarte.
A tu último retrato
Le ha cambiado la sonrisa.
Ahora no es más que una mueca
De ironía, de rareza.
Ya no sé ni recordarte
Y duele
Pero estás aquí. No te has ido. Puedo mirarte. Podría así no olvidarte.
Dibujar tus curvas con caricias.
Pero sólo veo tu sombra.
Y al intentar pintarte,
Un espejo en blanco y negro:
Me siento sólo
Me quedo quieto
Me sangra el arte
Me sobra el aire.
Ojalá nunca rime mi más loca poesía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario