Buenos días, Poesía:
Voy a leerte un cuento.
Nunca te hablé de nuestra historia.
Te conocí vestido de joven e ignorante;
Y tú, tímida, me besaste por primera vez.
Mas no volví a encontrarte en las caricias,
De pronto, nacías en otros labios.
Y esos labios eran tan distantes
Que por mucho que se acercaban
Nunca llegué a tocarlos.
Y yo, amante de lo imposible,
Amante del dolor y de las caídas,
Pero sobre todo, amante de ti,
Te escribí mil poesías.
Mientras no las leías, los días pasaban
Y yo bailaba bajo tu lluvia
Y me empapaba en tus ojos azul cielo.
Eras gigante.
La más hermosa, infinita,
e incomprendida poesía.
Esa eras tú.
Y cada vez que te retrataba,
Te pintaba un rostro distinto
Pero todos eran tú.
Compleja, completa, infinita poesía.
En las manos de un cobarde.
De un artista encadenado aún
A pasiones enterradas bajo reglas.
Y un día,
de no entenderte, marchaste.
Y no te volví a ver.
A veces me llamas.
A veces te ries de mi.
A veces me odias.
Y yo, "a siempres", te quiero.
Y te busqué durante vidas
Revolviendo entre tus versos,
Encontrando mil caras distintas.
Y todas son tú.
Incompleta.
Imperfecta.
Perdida.
Repleta de espejos rotos,
Como un gran rompecabezas
Sin ninguna solución.
Fuiste tú inexperta.
Fuiste tú inocente.
Fuiste tú vestida de fuego.
Y más tarde, de luna.
Y te encontré lejana,
Te encontré en la tierra.
Te encontré perfecta e imposible.
Pero estabas rota, de nuevo.
Tus estrofas eran oscuras.
No eras tú en otro cuerpo.
Era sólo yo, frente a un espejo.
Pude viajar mil leguas,
Pude saltar mil charcos,
Y pude encontrar tus más bonitos trazos.
Fuiste tú de pasión,
Y de bailar pegados.
Fuiste la primera y la última
Que logró encerrarme.
Hoy me miras, y te escribo.
Puedo ver si hoy ya rimas.
Pero sé que no te encuentro.
Y aún te busco, Poesía.
Pintada de negro, mirando a la luna.
Vestida de blanco, y bailando.
Pero como en Noviembre, eternamente tú.
Una vez pude evitarte.
Dejé de escribirte a verso suelto
Y empezaron las tormentas.
Poesía, te volviste un huracán de versos.
Me lanzaste a la más oscura inspiración
Y me arrancaste cada estrofa
Como se saca el corazón.
Y volviste a no quererme.
Volviste hueca.
Volviste con miedo de hacerlo.
Volviste en esta confusión trágica.
Me dejaste con tu rasgo más tembloroso.
Y me aferro a tu recuerdo, Poesía.
Esperando a que regreses algún día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario