Hoy
Me encuentro rodeado de musas
Que no me inspiran ni respiran.
Que yacen, sin convertir versos en magia.
Que no me inspiran ni respiran.
Que yacen, sin convertir versos en magia.
¿Y es esto vivir?
¿Es vivir si ninguna tiene tu nombre
Y cada vez que te pronuncio, me callas?
¿Es vivir si ninguna tiene tu nombre
Y cada vez que te pronuncio, me callas?
He sentido antes estas locuras,
He dormido sin tus besos
Incluso antes de probarlos.
Pero ahora duele un poco más hondo.
He dormido sin tus besos
Incluso antes de probarlos.
Pero ahora duele un poco más hondo.
Ayer me mirabas con ojos huecos.
Estoy vacío, te dije;
Estoy vacía, dijiste;
Mientras me llenabas cada recoveco.
Estoy vacío, te dije;
Estoy vacía, dijiste;
Mientras me llenabas cada recoveco.
¿Y cómo puedo llamarte?
¿Cómo quererte sin hacerlo,
Si cada vez que te pronuncio, me callas?
¿Cómo quererte sin hacerlo,
Si cada vez que te pronuncio, me callas?
Y si me escuchas, susurro
Que te tengo miedo, y me encanta.
Que sin ti no sé romper mis barreras
Que sin ti no sé por qué las pondría.
Que te tengo miedo, y me encanta.
Que sin ti no sé romper mis barreras
Que sin ti no sé por qué las pondría.
Hoy
Eres un remolino distante mientras me agarras
Y tiras de mi sin dejarme caer
Mientras me gritas que nunca debí acercarme.
Eres un remolino distante mientras me agarras
Y tiras de mi sin dejarme caer
Mientras me gritas que nunca debí acercarme.
Pero, ¿Cómo puedo yo escucharte?
¿Cómo puedo así recitarte,
Si cada vez que te pronuncio...
¿Cómo puedo así recitarte,
Si cada vez que te pronuncio...
me callas?
No hay comentarios:
Publicar un comentario