1 de julio de 2016

A dudas, penas.

No sé si es el calor de estas estrellas
o tu curiosa forma de doler lento
pero esta noche, puedo dormir tranquilo
seguro, que no a tu pesar.
No eres de las que no me dejaría hacerlo.

Lo peor, es que ya he invertido varias noches en tus pupilas,
que se difuminan rápido entre recuerdos y fantasías,
pero ya sabes lo que dicen.

Sí, eso, lo que dicen.

Que no vas a volver en realidad,
que ambos lo sabemos,
que ya te has ido,
y esto es todo teatro.

Y que no lo arregla ni la más infinita poesía.

Y hoy, por fin, duermo tranquilo.
Hoy, por fin, sueño un día más
con esos besos que aún no me diste.

Ni siquiera el mismo diablo lo haría mejor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario