De dibujarte en cada retrato
Y las paradas de bus vacías
Ya no me deprimen tanto.
Solía pensar ahí que esperar
Era la forma que tenía la vida
De decirnos que el momento
Nunca nos volvería a tocar.
Ahora ya sólo observo
Los paraguas grises que abren
El cielo los días de lluvia
Y me lleno de su poesía.
Y esa niña del fondo que a ratos
Me mira, perdida, sin saber dónde va
A veces me recuerda a ti.
Y a tu manía de nunca hacerlo.
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